Huellas de dinosaurios en la Patagonia Argentina que dejaron la piel marcada

Río Negro

Estudio a cargo de investigadores del CONICET en la Fundación Azara - Universidad Maimónides (Buenos Aires), el Instituto de Paleobiología de General Roca (Río Negro) y el Centro de Investigaciones Geológicas de la Universidad de La Plata.
El viaje y el estudio
 
El trabajo científico fue publicado en el número de junio de la prestigiosa revista científica Cretaceous Research, con el título en inglés “Dinosaur tracks with skin impressions in the La Buitrera Paleontological Area (Candeleros Formation, Cenomanian), Río Negro Province, Argentina” (Huellas de dinosaurios con impresiones de piel en el Área Paleontológica de La Buitrera (Formación Candeleros, Cenomaniano), Provincia de Río Negro, Argentina).
 
En enero de 2020, en una campaña dirigida por el Dr. Sebastián Apesteguía, paleontólogo perteneciente al Área de Paleontología de la Fundación Azara-Universidad Maimónides y la Universidad CAECE (Argentina), en la que participaron los coautores la Dra. Lucila Fernández Dumont y el Lic. Facundo Riguetti, se halló un conjunto de huellas en corte. Una nueva campaña en 2022 permitió tomar nuevos datos.

Al estudio se sumaron los icnólogos Dr. Ignacio Díaz Martínez y Silvina de Valais, del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG) de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina), los geólogos Dr. Gonzalo Veiga y Dr. Joaquín Pérez Mayoral, del Centro de Investigaciones Geológicas (CIG) de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), todos investigadores/as del CONICET. Al grupo viajero se sumó el fotógrafo cordobés Lucio V. Mansilla.

Las huellas rayadas
 
Al ver en detalle las estructuras tubulares a distancia regular, que sugerían ser huellas enterrándose en el barro hasta 30 cm, vistas en corte, pudieron observar una serie de líneas que las acompañaban en más de un sentido. Estaba claro que una estructura del pie o la mano estaba dejando marcas regulares en el barro, se supone que fueron sus escamas.

También se observaron los ángulos de ingreso y salida del pie, así como las marcas poligonales de las escamas de la planta del pie hundida en el barro y, en un caso, las marcas de las garras. Es notoria la preservación tan buena de las marcas en un sedimento del desierto, pero el momento de demarcado coincide con una etapa húmeda dentro de la historia del desierto Kokorkom, en que la presencia de arcillas permitieron marcar mejor el terreno. De hecho, apenas 10 cm por debajo del nivel de las huellas, se observa un nivel con restos rotos de caparazones de tortugas de agua dulce (quélidas). También se reportan en facies fluviales efímeras no canalizadas.

La época de los gigantes

El Cretácico “medio”, hace casi 100 millones de años, fue una época muy interesante en el hemisferio sur, en la que convivían los mayores dinosaurios herbívoros del mundo, incluyendo a cuello-largos como los titanosaurios colososaurios, junto a rebaquisáuridos de tamaño mediano y largas colas, y veloces iguanodontes que escapaban de carnívoros de todo tipo, desde aquellos pequeños y emplumados emparentados con las aves y terópodos medianos como los abelisáuridos, hasta los colosales carcarodontosáuridos, los más grandes carnívoros de todos los tiempos.

¿Por qué es importante el hallazgo?
 
A pesar de que la Formación Candeleros se ha convertido en una unidad referente para lo que son los dinosaurios del Cretácico patagónico, el Área Paleontológica de La Buitrera ha mostrado una visión diferente, con animales pequeños a medianos y huellas de todo tipo. Las huellas presentes en esta publicación nos muestran evidencias dejadas por organismos en condiciones raras que ayudan a estudiar no solo a los organismos sino el ambiente, los sedimentos, la humedad y la época del año en que ocurrieron los acontecimientos. El único sitio de registro de estos elementos es el Cañadón de las Tortugas, el área más húmeda registrada.

Lugar y época
 
El nuevo material fue hallado en La Buitrera, una localidad fosilífera situada cerca de Cerro Policía, en el noroeste de Río Negro, a unos 1.300 kilómetros de Buenos Aires. En aquellos tiempos del Cretácico, un vasto desierto se había formado entre Río Negro y Neuquén, el Kokorkom, o desierto de los huesos. Un detallado estudio desarrollado por los geólogos Dr. Gonzalo Veiga, Lic. Joaquín Pérez Mayoral, Dra. María Lidia Sánchez y Lic. Soledad Gualde, nos permitieron conocer que los 20 metros de depósitos rocosos representan tres etapas que nos muestran cómo se contraían y expandían los márgenes del viejo desierto Kokorkom como resultado de los cambios climáticos de la época. Las arenas depositadas, endurecidas, compactadas y petrificadas, se conocerían luego como Formación Candeleros. 
 
La Buitrera se viene estudiando desde 1999 y ha provisto una impresionante lista de hallazgos completamente nuevos como dinosaurios carnívoros del grupo de los velocirraptores (Buitreraptor, Alnashetri), cuello-largos (Cathartesaura), dinosaurios acorazados bípedos (Jakapil), cocodrilos omnívoros a herbívoros con hocico de zorro (Araripesuchus buitreraensis), reptiles esfenodontes herbívoros (Priosphenodon avelasi) y carnívoros (Tika), lagartijas, serpientes con patas (Najash rionegrina), mamíferos driolestoideos de hocico largo (Cronopio dentiacutus), tortugas (Prochelidella buitreraensis) y peces pulmonados o dipnoos.

Equipo de investigadores

El Dr. Sebastián Apesteguía es un paleontólogo argentino especializado en reptiles del Cretácico.
El Dr. Ignacio Díaz Martínez es un paleontólogo español especializado en huellas de dinosaurios y que ya ha publicado sobre rastros de piel.
El Dr. Joaquín Pérez Mayoral es un geólogo argentino que trabaja en el Centro de Investigaciones Geológicas (CIG) de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina).
El Lic. Facundo Riguetti es un paleontólogo argentino que se halla realizando su tesis doctoral en los dinosaurios acorazados o tireóforos.
El Dr. Gonzalo Veiga es un geólogo argentino especializado en la sedimentología de los desiertos del pasado.
La Dra. Silvina de  Valais es una paleontóloga argentina especializada en icnología.
La Dra. Lucila Fernández Dumont es una paleontóloga argentina.

Quienes ayudaron en este proyecto
 
La publicación de estos resultados son la parte final de un proyecto que incluyó numerosos trabajos de campo, laboratorio y gabinete. Para todo esto se necesitaron recursos humanos y financieros.
También a los dueños del campo, las familias Avelás y Mariluán, que gentilmente dieron permiso para trabajar en sus propiedades.
El apoyo financiero fue otorgado a los autores por distintas instituciones nacionales e internacionales, como (Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica), Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), Fundación Azara, Universidad Maimónides y National Geographic Society.



Ilustración por Joschua Knūppe.
Fotos: Sebastián Apesteguia y Lucio Mansilla.

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